Estaba dormida cuando de pronto alguien me susurró al oído, no recuerdo lo que me dijo exactamente pero lo que si recuerdo es su voz fría y seca cerca de mi, y su aliento repugnante sobre mi piel. Abrí los ojos, asustada, y mire hacia la derecha donde supuestamente debería haber alguien, pero no, no había absolutamente nadie, la habitación estaba vacía.
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