sábado, 19 de diciembre de 2015

Lluvia de cristales


"Eran días calurosos de lluvia en los que desde lejos se veía el monte perdido, un lugar en donde los corazones se vuelven de cristal y nos hacemos tan vulnerables que los cristales llueven arañando nuestra piel. Algo supraterrenal ocurre entre las ramas de aquel monte pero somos incapaces de saber el qué."