-¿Qué es para ti leer?- El niño me miró un poco extrañado, no sabía que responder ante aquella repentina pregunta, así que solo se limitó a mirarme con sus ojitos y encogerse de hombros.
-Vale, no importa, yo te diré lo que es para mi leer ¿te parece bien?- el niño más tranquilo asintió con la cabeza.
-Para mi leer es como estar ciega, soy capaz de ver cada una de las letras que están escritas pero en realidad no puedo ver con mis propios ojos la verdadera historia, los verdaderos personajes ni el lugar en el que ocurren las cosas. Lo único que puedo hacer es imaginármelo, imaginar las cosas tal y como me las describen, crear ese lugar a partir de lo que sí soy capas de ver-.
Todos aplaudieron ante aquel maravilloso discurso, pero yo no quería aplausos, yo solo quería que sintieran lo mismo, que todos fueran capaces de sentir las verdaderas historias como yo las siento, que puedan disfrutar de ellas.