sábado, 26 de marzo de 2016

Sintonía



Cerré los ojos y la sinfonía de un pájaro llenó mi vacío. Sus notas rellenaron el pentagrama de mi 
cuerpo.
La brisa corría entre mi pelo con miedo a perderse y llevaba en su recuerdo el aliento de un bosque.
Yo, ahora, en medio de la nada me encontraba, tan así que un paso hacia adelante me consumiría.
Abrí los ojos y sentí que mi mente quería volar, perseguir a aquella difusa niebla que se encontraba entre montañas, como rellenando sus huecos y queriendo quitarle importancia. Yo la vencería, no dejaría ni un rastro de niebla entre sus huecos para que su vista, para que su verde, se viera desde cualquier lugar sin necesidad de volar.

Lana




Y lloro solo con la idea de saber que algún día me dejaras antes que yo. De saber que ni tus lloriqueos mañaneros en mi puerta deseando encontrarse conmigo ni tus miradas adorables pidiéndome caricias, serán infinitas.
Y solo pienso que ese sentimiento tan vacío que dejaras durante un tiempo nunca se cerrara del todo, que te recordaré para siempre, hasta el día en el que me deje yo a mi misma, hasta el día que haya llegado el punto final de mi vida.
Pero ahora solo quiero pensar en todo lo bueno que me das: en tu preciosa compañía, en tu seguridad, en tu amor por mis pequeñas cosas, cosas que quizás ni yo se apreciar tan bien como tu lo haces, en tu capacidad por animarme los días tristes de mi vida y de darlo todo sin pretender nunca recibir nada a cambio. Y gracias a ti me doy cuenta de pequeñas preciosidades de la vida, gracias a ti he aprendido el significado de un amor completo y gracias a ti puedo decir que he tenido una verdadera amiga porque incluso tu, mi pequeña perrita, eres mucho mejor que muchas personas que forman este pequeño mundo. A pesar de todo, a ell@s a veces se las considera personas que actúan como animales, pero debo decir que no, que se equivocan, porque incluso los animales son mejores que ell@s.