sábado, 26 de marzo de 2016

Sintonía



Cerré los ojos y la sinfonía de un pájaro llenó mi vacío. Sus notas rellenaron el pentagrama de mi 
cuerpo.
La brisa corría entre mi pelo con miedo a perderse y llevaba en su recuerdo el aliento de un bosque.
Yo, ahora, en medio de la nada me encontraba, tan así que un paso hacia adelante me consumiría.
Abrí los ojos y sentí que mi mente quería volar, perseguir a aquella difusa niebla que se encontraba entre montañas, como rellenando sus huecos y queriendo quitarle importancia. Yo la vencería, no dejaría ni un rastro de niebla entre sus huecos para que su vista, para que su verde, se viera desde cualquier lugar sin necesidad de volar.

0 comentarios:

Publicar un comentario